Los ataques que vencen la biometría facial —replay e inyección por cámara— rodean al pulso. Esto los cierra por otra vía: tu dispositivo crea una llave ligada al hardware y firma un reto fresco del servidor. No exportable, no simulable por una cámara virtual. Pulsa el botón — la ceremonia corre en este dispositivo, verificada server-side de verdad.